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El alquiler de una propiedad puede ofrecer múltiples beneficios, sin embargo esto no quiere decir que los arrendatarios siempre la tienen fácil.

Aquí recopilamos una serie de problemas comunes que pueden llegar a enfrentar los inquilinos y sus posibles soluciones.

1. Cuestiones de mantenimiento

Problema: Aunque los arrendatarios no son los encargados de pagar por los arreglos de mantenimiento general. A menos que hayan hecho un daño grave en la propiedad. Muchas veces si se quedan esperando que los propietarios hagan las reparaciones correspondientes.

Esto puede significar vivir en una propiedad en mal estado mientras que el propietario o agente inmobiliario logra resolver estos inconvenientes.

Solución: Antes de firmar un contrato de arrendamiento hazte preguntas como: ¿Qué problemas de mantenimiento ha tenido o está teniendo la propiedad?, ¿Existe algún presupuesto para cubrir estos gastos? o ¿El agente o propietario es receptivo?

Ningún hogar está exento de tener problemas en cualquier momento, por lo que se recomienda siempre enviar por correo electrónico al agente o propietario si nota alguna anomalía, en lo posible incluya una foto.

Ser proactivo puede ayudar a que cualquier problema de mantenimiento no se vuelva más grande. No tengas miedo de hacer bien las cosas y mostrarte preocupado por la propiedad, pues finalmente todos salen ganando si el inmueble esta en buenas condiciones.

2. Pedir el inmueble sin preaviso

Problema: La flexibilidad de alquiler puede venir con una falta de seguridad. ¿Cómo evitar que te corran antes de que se termine el contrato de arrendamiento? y ¿Qué hacer si ha sido desalojado?

Solución: Antes de firmar un contrato, explicar al agente si tus intenciones son alquilar a largo o a corto plazo.

Hacerle preguntas rápidas al agente inmobiliario sobre los motivos por los que el propietario va alquilar la propiedad pueden revelar mucho también.

Finalmente, asegúrate como arrendatario leer cuidadosamente las letras pequeñas de los períodos de preaviso en los términos y condiciones del contrato.

3. Llevar a cabo mejoras

Problema: A la mayoría de inquilinos no se les permite alterar la propiedad a la que llegan de forma significativa. Deberías preguntarle al propietario si está de acuerdo con hacer pequeños cambios como mejorar la seguridad, colgar fotos o pintar una habitación.

Solución: No hay nada de malo en pedir pequeñas mejoras para hacerle a la propiedad, sobre todo si esto va a mejorar el lugar donde se vive tanto para las personas que viven actualmente como para futuros inquilinos.

Por ejemplo, muchos propietarios pueden estar de acuerdo en que los inquilinos puedan colgar cuadros o incluso pintar una habitación. En muchas ocasiones los mismos inquilinos son los que se encargan de pagar estos gastos o hacerlo ellos mismos con tal de que se haga la mejora.

En todo caso, es importante que siempre se pida permiso. Exponga frente al propietario el caso con claridad y que quede claro porque es una buena idea hacer las mejoras.

4. Dinero

Problema: La propiedad que arriendes si bien puede ser tu hogar, también es un acuerdo financiero.

Solución: Solo firmar un contrato de arrendamiento conlleva unas obligaciones financieras por ambas partes.

Si el propietario aumenta el precio del alquiler, asegúrate que esté de acuerdo a lo que rige el valor del mercado. Busca la ayuda de un profesional en el tema para asesorarte en estos temas.

Mantén en orden las partes que te corresponden del contrato, como tener el pago de la renta a tiempo. Si por algún motivo tiene problemas con el depósito acordado no dude en hablar a tiempo con el agente inmobiliario o propietario para llegar a un acuerdo que beneficie a las dos partes.