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En la actualidad las casas prefabricadas están tomando mucha fuerza. Uno de los motivos es su capacidad de ofrecer diseños muy curiosos y su fácil desplazamiento.

Es el caso de esta casa que nos ofrece un modelo al mejor estilo de los iglús, permitiendo el máximo provecho en una mínima superficie. Además, por su material en madera no es necesario una aclimatación artificial, ya que por su forma y material incrementa su efecto de concentrar el calor.

Esta casa está situada en un bosque a 128 Km de Nueva York, aunque puede ser transportada donde la necesiten. Tardó alrededor de tres meses en ser construida y es procedente de la compañía DOMESPACE con sede en Francia.

Cuenta con un botón que hace que la casa gire por completo para recibir directamente la luz solar o por el contrario, obtener sombra en esos meses de verano. Sus principales materiales son cedro, bambú y piedra caliza. Es de dos pisos, tiene pocas paredes interiores, lo que hace que se vea mucho más amplia.

En sus 213 metros cuadrados hay tres dormitorios, dos baños, una cocina, biblioteca y una oficina. Además, tiene plantas abiertas y enormes ventanales curvos.

Actualmente, los dueños que la construyeron como casa de vacaciones, la tienen a la venta.